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Dialogo interno VIDEO
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¿Sabias que el 80 % de nuestro dialogo interno es negativo? Te puede sorprender que cada persona habla consigo misma 14 horas al día, ha...
Web de psicologia dedicada a la formacion, autoayuda y consejo online.
Lic. Sandra Patricia ofrece ayuda y orientación psicologica para solucionar problemas y mejorar la calidad de vida alli donde residas.
Cómo se hace la terapia online?
La terapia online se puede hacer por e-mail , la persona relata su problema en forma escrita, se le hace un análisis de ese (o esos) conflictos y se responde en el mismo dia. Es preferible seguir la terapia a través de conferencias (WhatsApp o Skype) el entendimiento y fluidez sera mas natural, la comunicación es en tiempo real por medio de mensajes privados entre terapeuta y paciente. En este caso, es necesario acordar un horario siempre dentro de la posibilidad en que puedan coincidir el terapeuta y quien consulta, se trabaja durante 45 minutos aproximadamente.
A traves del email se envia el relato del problema y el sufrimiento padecido (qué es lo que pasa, cuando empezó, etc). Esa consulta se responde luego de hacer una elaboración del conflicto planteado, al que se interpreta buscandole una significación más profunda con la finalidad de encontrar en el trabajo conjunto de terapeuta y paciente, otro rumbo más saludable para la persona. Para empezar un tratamiento, ademas de contar el problema, es importante incluir algunos detalles que puedan ser útiles para una comprensión más amplia, algo de la historia personal, si se tiene alguna experiencia terapéutica anterior, si dio algun resultado; y cualquier otra observación que pueda ser de interés. Se trabaja con el relato de lo que ocurre en primer lugar; luego se asocia este problema del presente con algunos elementos de la historia vivida. El análisis también es sobre recuerdos, sueños, y otras situaciones conflictivas que la persona tiene consigo mismo/a y con los otros. Y cuando se progresa en la comprensión del conflicto, se analizan también las ocurrencias. Se llaman ocurrencias a aquellas ideas que de pronto aparecen a la mente y aparentemente no se relacionan con nada de lo que uno es, o piensa, o está analizando. Justamente, es un elemento de naturaleza inconciente, relacionado con la persona y el tema actual; pero aparece ‘desfigurado’ como si fuera el contenido de un sueño. Por eso las ocurrencias se sienten raras y ajenas a la persona, o dan risa y se descartan. Cuando se pueden comunicar y analizar dichas ocurrencias, aportan novedosos significados para la comprensión de las fantasías y/o de ciertas vivencias.
Esta modalidad de trabajo posibilita volver a pensar sobre la propia persona, sobre las mismas situaciones y sufrimientos viejos, dar un giro sobre el mismo camino y tomar un rumbo novedoso que antes no se habia pensado.
Es conveniente tener afinidad con el uso de internet, smartphote, pc....., cuando se producen irrupciónes traen complicaciones que a pesar de ser extra-terapéuticas, también generan malestar e inquietud.
Conviene recordarles que las consultas son confidenciales y de carácter privado, y que el trabajo terapéutico se rige por el secreto profesional. Es una tradición en el que hacer del psicólogo y de los profesionales que trabajan con personas; también es obligación jurídica, derecho legal y deber moral de los profesionales de guardar la confidencialidad de todo aquello que se les comunica durante el ejercicio de su profesión.
La terapia virtual pueden hacerlo aquellas personas que prefieran esta forma comunicacional; las que tienen dificultades en el acceso al tratamiento presencial, ya sea por que viven en un lugar apartado, o por que padecen inhibiciones o fobias severas, o tienen alguna minusvalía física que les impide desplazarse; para quienes padecen conflictos afectivos como depresión, insomnio, aislamiento; o padecen problemas laborales tanto de inserción como de desvinculación; dificultades para estudiar; y que no pueden resolverse en forma individual.
No está indicado para aquellos/as que tomen medicación (o sustancias diversas); o sufran fuertes impulsos de distinta naturaleza los que, eventualmente requieren ayuda interdisciplinaria.
Si está interesado en este tipo de asistencia, envíe un email relatando ese problema que más lo aqueja y poniéndose en contacto conmigo, que evaluaré su necesidad terapéutica. El correo de contacto es:
psicolosandra@hotmail.com
A traves del email se envia el relato del problema y el sufrimiento padecido (qué es lo que pasa, cuando empezó, etc). Esa consulta se responde luego de hacer una elaboración del conflicto planteado, al que se interpreta buscandole una significación más profunda con la finalidad de encontrar en el trabajo conjunto de terapeuta y paciente, otro rumbo más saludable para la persona. Para empezar un tratamiento, ademas de contar el problema, es importante incluir algunos detalles que puedan ser útiles para una comprensión más amplia, algo de la historia personal, si se tiene alguna experiencia terapéutica anterior, si dio algun resultado; y cualquier otra observación que pueda ser de interés. Se trabaja con el relato de lo que ocurre en primer lugar; luego se asocia este problema del presente con algunos elementos de la historia vivida. El análisis también es sobre recuerdos, sueños, y otras situaciones conflictivas que la persona tiene consigo mismo/a y con los otros. Y cuando se progresa en la comprensión del conflicto, se analizan también las ocurrencias. Se llaman ocurrencias a aquellas ideas que de pronto aparecen a la mente y aparentemente no se relacionan con nada de lo que uno es, o piensa, o está analizando. Justamente, es un elemento de naturaleza inconciente, relacionado con la persona y el tema actual; pero aparece ‘desfigurado’ como si fuera el contenido de un sueño. Por eso las ocurrencias se sienten raras y ajenas a la persona, o dan risa y se descartan. Cuando se pueden comunicar y analizar dichas ocurrencias, aportan novedosos significados para la comprensión de las fantasías y/o de ciertas vivencias.
Esta modalidad de trabajo posibilita volver a pensar sobre la propia persona, sobre las mismas situaciones y sufrimientos viejos, dar un giro sobre el mismo camino y tomar un rumbo novedoso que antes no se habia pensado.
Es conveniente tener afinidad con el uso de internet, smartphote, pc....., cuando se producen irrupciónes traen complicaciones que a pesar de ser extra-terapéuticas, también generan malestar e inquietud.
Conviene recordarles que las consultas son confidenciales y de carácter privado, y que el trabajo terapéutico se rige por el secreto profesional. Es una tradición en el que hacer del psicólogo y de los profesionales que trabajan con personas; también es obligación jurídica, derecho legal y deber moral de los profesionales de guardar la confidencialidad de todo aquello que se les comunica durante el ejercicio de su profesión.
La terapia virtual pueden hacerlo aquellas personas que prefieran esta forma comunicacional; las que tienen dificultades en el acceso al tratamiento presencial, ya sea por que viven en un lugar apartado, o por que padecen inhibiciones o fobias severas, o tienen alguna minusvalía física que les impide desplazarse; para quienes padecen conflictos afectivos como depresión, insomnio, aislamiento; o padecen problemas laborales tanto de inserción como de desvinculación; dificultades para estudiar; y que no pueden resolverse en forma individual.
No está indicado para aquellos/as que tomen medicación (o sustancias diversas); o sufran fuertes impulsos de distinta naturaleza los que, eventualmente requieren ayuda interdisciplinaria.
Si está interesado en este tipo de asistencia, envíe un email relatando ese problema que más lo aqueja y poniéndose en contacto conmigo, que evaluaré su necesidad terapéutica. El correo de contacto es:
psicolosandra@hotmail.com
Cuando saber si necesita ir al psicologo?
SI USTED SUFRE.... SI SU HIJO SUFRE......
A pesar de que en la actualidad es muy habitual ir a la consulta de un Psicólogo Clínico, todavía existe un importante número de personas que no saben para qué se va o que no conocen lo que en ella se hace; también hay quien no está seguro de cuándo o por qué razones habría que ir. Otros, sin embargo, piensan que para ello hay que estar, al menos, un poco "loco" o algo por el estilo y no se fían de lo que puedan pensar los demás. Tal vez estas y algunas confusiones semejantes llevan a muchas personas a no beneficiarse de unas técnicas y métodos que le harían recuperar o aumentar su bienestar físico, psíquico y social, es decir, su salud.
Es por las razones anteriormente señaladas que me propongo aportar algo de claridad a la pregunta de ¿Cuándo ir a al Psicólogo Clínico?. ( Otras preguntas que también deberían ser contestadas y que postergamos para una nueva ocasión son las de para qué se va al Psicólogo Clínico y cuál es su funcionamiento o de que manera se tratan estos trastornos.)
Con relación a la pregunta que en estos momentos nos interesa de "cuando ir..." y si usted se la plantea para explorarse y conocerse, vaya repasando detenidamente la relación que exponemos a continuación, reflexionando sobre ello y siendo sincero consigo mismo.
-------------------------------------
Si usted sufre:
* Sentimientos de tristeza, vacío, depresión.
* Frecuentes ganas de llorar, con sentimientos de desesperanza y desánimo.
* Pérdida de interés o de capacidad para el placer y para disfrutarlo.
* Sentimientos de menosprecio y de incapacidad para desempeñar un papel útil en la vida.
* Sensaciones de cansancio, apatía e, incluso, ideas de acabar con todo.
* Frecuentes dolores de cabeza sin razón aparente.
* Problemas de apetito (por exceso o por defecto) y/o de sueño.
* Sensaciones de ahogo, mareo, irritabilidad, sudor excesivo, náuseas o molestias abdominales, temblores, etc.
* Sentimientos de nerviosismo, tensión, aburrimiento, inseguridad.
* Pérdida de la claridad de pensamiento, de la concentración o de la memoria.
* Dificultad para tomar decisiones o para realizar adecuadamente su trabajo.
* Miedo a morir, a perder el control o volverse loco.
* Interferencias o ideas extrañas en su pensamiento.
* Oír voces que no se sabe de donde vienen y que otros no pueden Oír.
* Problemas con alcohol, drogas, justicia.
* Dificultades familiares o de pareja. Problemas de relación con los hijos.
Si usted sufre alguno o algunos de los síntomas descritos, probablemente le convendría visitar a un especialista. En este caso a un Psicólogo Clínico.
Sin embargo, si estas mismas preguntas no se las plantea con relación a usted personalmente sino que está pensando en un niño será interesante que lea la siguiente relación.
-------------------------------
Si su hijo sufre:
* Anomalías de lenguaje como no hablar, no hacerlo con claridad, tener un vocabulario excesivamente restringido para su edad, tartamudear, etc.
* Problemas escolares de rendimiento, comportamiento, sociales.
* Dificultades de sueño. Pesadillas, terrores, agitación, sonambulismo.
* Comportamientos extraños, ausencia de juego, malestar ante pequeños cambios sin importancia.
* Dolores frecuentes de cabeza, mareos, vómitos.
* Huidas de casa o fugas escolares.
* Dificultades de relación con los compañeros o amigos y familiares.
* Alteraciones del control de los esfínteres (orinar o defecar en la ropa o en la cama).
* Trastornos de conducta (robos, mentiras, provocaciones, peleas frecuentes).
* Miedos sin razón aparente. Miedo a estar solo, fobias.
* Tics motores o verbales frecuentes.
* Y en definitiva, cualquier cosa en esta línea que usted vea más o menos anormal.
En caso de que exista alguna de estas dificultades probablemente estarán surgiendo de una problemática psicológica subyacente.
Estas listas de síntomas o manifestaciones no pretenden ser, en modo alguno, un manual de psicodiagnóstico ni nada por el estilo. Su única finalidad es dar una idea aproximada de cuando puede ser importante acudir a la consulta de un Psicólogo Clínico.
A pesar de que en la actualidad es muy habitual ir a la consulta de un Psicólogo Clínico, todavía existe un importante número de personas que no saben para qué se va o que no conocen lo que en ella se hace; también hay quien no está seguro de cuándo o por qué razones habría que ir. Otros, sin embargo, piensan que para ello hay que estar, al menos, un poco "loco" o algo por el estilo y no se fían de lo que puedan pensar los demás. Tal vez estas y algunas confusiones semejantes llevan a muchas personas a no beneficiarse de unas técnicas y métodos que le harían recuperar o aumentar su bienestar físico, psíquico y social, es decir, su salud.
Es por las razones anteriormente señaladas que me propongo aportar algo de claridad a la pregunta de ¿Cuándo ir a al Psicólogo Clínico?. ( Otras preguntas que también deberían ser contestadas y que postergamos para una nueva ocasión son las de para qué se va al Psicólogo Clínico y cuál es su funcionamiento o de que manera se tratan estos trastornos.)
Con relación a la pregunta que en estos momentos nos interesa de "cuando ir..." y si usted se la plantea para explorarse y conocerse, vaya repasando detenidamente la relación que exponemos a continuación, reflexionando sobre ello y siendo sincero consigo mismo.
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Si usted sufre:
* Sentimientos de tristeza, vacío, depresión.
* Frecuentes ganas de llorar, con sentimientos de desesperanza y desánimo.
* Pérdida de interés o de capacidad para el placer y para disfrutarlo.
* Sentimientos de menosprecio y de incapacidad para desempeñar un papel útil en la vida.
* Sensaciones de cansancio, apatía e, incluso, ideas de acabar con todo.
* Frecuentes dolores de cabeza sin razón aparente.
* Problemas de apetito (por exceso o por defecto) y/o de sueño.
* Sensaciones de ahogo, mareo, irritabilidad, sudor excesivo, náuseas o molestias abdominales, temblores, etc.
* Sentimientos de nerviosismo, tensión, aburrimiento, inseguridad.
* Pérdida de la claridad de pensamiento, de la concentración o de la memoria.
* Dificultad para tomar decisiones o para realizar adecuadamente su trabajo.
* Miedo a morir, a perder el control o volverse loco.
* Interferencias o ideas extrañas en su pensamiento.
* Oír voces que no se sabe de donde vienen y que otros no pueden Oír.
* Problemas con alcohol, drogas, justicia.
* Dificultades familiares o de pareja. Problemas de relación con los hijos.
Si usted sufre alguno o algunos de los síntomas descritos, probablemente le convendría visitar a un especialista. En este caso a un Psicólogo Clínico.
Sin embargo, si estas mismas preguntas no se las plantea con relación a usted personalmente sino que está pensando en un niño será interesante que lea la siguiente relación.
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Si su hijo sufre:
* Anomalías de lenguaje como no hablar, no hacerlo con claridad, tener un vocabulario excesivamente restringido para su edad, tartamudear, etc.
* Problemas escolares de rendimiento, comportamiento, sociales.
* Dificultades de sueño. Pesadillas, terrores, agitación, sonambulismo.
* Comportamientos extraños, ausencia de juego, malestar ante pequeños cambios sin importancia.
* Dolores frecuentes de cabeza, mareos, vómitos.
* Huidas de casa o fugas escolares.
* Dificultades de relación con los compañeros o amigos y familiares.
* Alteraciones del control de los esfínteres (orinar o defecar en la ropa o en la cama).
* Trastornos de conducta (robos, mentiras, provocaciones, peleas frecuentes).
* Miedos sin razón aparente. Miedo a estar solo, fobias.
* Tics motores o verbales frecuentes.
* Y en definitiva, cualquier cosa en esta línea que usted vea más o menos anormal.
En caso de que exista alguna de estas dificultades probablemente estarán surgiendo de una problemática psicológica subyacente.
Estas listas de síntomas o manifestaciones no pretenden ser, en modo alguno, un manual de psicodiagnóstico ni nada por el estilo. Su única finalidad es dar una idea aproximada de cuando puede ser importante acudir a la consulta de un Psicólogo Clínico.